IV Jornadas de Historia, Cardenal Portocarrero 2008. Palma del Río, 24, 25 y 26 de Octubre

     Toda sociedad estuvo, está y estará organizada políticamente. Pero la legitimidad de la acción política viene dada fundamentalmente por la resolución en derecho de las necesidades de la comunidad específica a la que va dirigida. Nos preocupan -¿cómo no?- las necesidades materiales, sobre todo las primarias (nivel de vida, desarrollo económico, etc.), pero no queremos olvidar las necesidades espirituales, aquéllas, que configuran el pensar y el sentir de todo un pueblo. Para ello, en esta III edición de las Jornadas de Historia se ha elegido el título de El Mundo Mediterráneo:encrucijada de civilizaciones, porque queremos desentrañar las raíces históricas de nuestro pueblo en la Baja Edad Media y en el contexto de las civilizaciones presentes en el Mediterráneo: la cristiana, la judía y la islámica. No se ha de olvidar que el primer señor de Palma, con capacidad jurisdiccional de gobierno, fue Egidio Bocanegra, entroncado parentalmente con los Bocanegra de la reública de Génova.



     Al volver a nuestro pasado, por muy lejano que nos parezca, estamos brindando a nuestra gente de hoy la oportunidad de entender que los problemas locales, por muy específicos que sean, están estrechamente vinculados con los problemas territoriales del entorno, pero también con los problemas internacionales de nuestro tiempo. Somos plenamente concientes de que al dotarnos de una genuina "conciencia histórica" posibilitamos la forma de una auténtica "conciencia ciudadana" de vida solidaria, orientada siempre al logro de un mayor humanismo.


    En estas III Jornadas de Historia se pretende explicar por prestigiosos historiadores(de Andalucía y de Génova) las estrechas relaciones de Palma del Río con Génova en el marco general de las civilizaciones del Mediterráneo en la Baja Edad Media (siglos XIII-XVI). Las cuatyro sesiones científicas están pensadas para explicar las antecedentes islámicos de Palma del Río -ahí están las murallas almohades para demostrarlo- con los siguientes tramos cronológicos de una Andalucía cristiana, desarrollada en las coordenadas espaciales más amplias del mare nostrum. Las relaciones entre la república de Génova, poderosa económica y militarmente, y la Corona de Castilla, que se debatía entre el islamismo y el cristianismo, fueron tran estrechas que el primer señor de Palma, Egidio Bocanegra, pertenecía a una de las grandes familias genovesas. La gran lección de la história, que aquí queremos aprender y enseñar, no es sólo para instruirnos sobre algo que ha sucedido, sino para comprometernos responsablemente con nuestro presente, en el que de modo recurrente vuelve a aparecer el "enfrentamiento" de civilizaciones, que,en aras de la convivencia,nos gustaría que fuese en un futuro más o menos próximo "alianza" de civilizaciones.